19 abr. 2010

POST Nº 3 - EL LUNES: UN DÍA AGRADABLE -

Me gustan los lunes. Sí, me gustan. Tienen el sabor de comenzar de nuevo, de barajar otra vez. Que quede claro que no es detrimento de los domingos, pero el lunes me caen bien.

Los nombres de los días provienen de siete objetos celestiales que los antiguos griegos veían moverse en el cielo: obviamente, la palabra Lunes se relaciona con luna.

Miraba algunas frases que aparecen por ahí: "Si no fuera por los lunes, no disfrutaríamos tanto los viernes", "Dios, mañana otra vez lunes".

Además, después de un domingo bonito (sea como fuere y con quien quieras), el lunes debería tener un sabor especial, pero parece que no.

Y la siempre vigente: "el lunes empiezo", y sabés (y nosotros también) que eso es "nunca" o quién sabe qué lunes.

"Los Abuelos de la Nada" no ayudaron mucho a la prensa de los lunes: "Lunes por la madrugada yo cierro los ojos y veo tu cara (...) quizás hoy si te pueda encontrar más allá de toda pena".

Pregunto: ¿es lo mismo un viernes feriado, o un miércoles, que un lunes? Me parece que no.

Me acordé de algo más: Virginia Woolf escribió un libro que se llama ¿Lunes o martes?.

También para recordar una vieja costumbre: los peluqueros no trabajan los lunes, ¿quizá el martes tenga para ellos el sabor del lunes para los que empiezan a trabajar el lunes?

El lunes, el de las caras largas, el más criticado, el más complicado, el que reúne más insultos, merece una reivindicación: para ello un mínimo (por la extensión) poema de Eliseo Diego

"La eternidad por fin comienza un lunes
y el día siguiente apenas tiene nombre
y el otro es el oscuro, al abolido."

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